Muchos aún se preguntan si las exitosas campañas del presidente Barack Obama a través de las redes sociales pudieron haber definido su elección en Estados Unidos en 2008,nadie lo sabe con certeza. Pero, ante la duda, desde entonces acercarse a aquellos que están reemplazando el tiempo de televisión, radio y periódicos por el de redes sociales como Faceboook y Twitter, parece ser una constante en el mundo del mercadeo político; sobre todo como estrategia para atraer a los nuevos votantes, quienes se cree que podrían inclinar la balanza en caso de unas elecciones apretadas.
Aún así, no necesariamente quien invierte más esfuerzos en las redes sociales gana. Al Gore, en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el año 2000, se dio cuenta, antes que Obama, del potencial digital para llegar a mayores audiencias. Para que los electores lo sintieran más cerca, Al Gore implementó una página web donde se transmitían en tiempo real videos de todo lo que él estaba haciendo durante su campaña. ¿Qué pasó? El experto en mercadeo político, Germán Medina, afirma que Gore perdió porque no despertaba suficientes emociones y el voto es algo emocional más que racional. "No hubo conexión con los electores, algo que sí hubo con Obama en su momento, un candidato que representaba cambio, renovación".
Este caso ilustra cómo no basta entrar a la red para acercarse a una audiencia. Los expertos en comunicaciones coinciden en que es indispensable contar con un mensaje claro y, sobre todo, emotivo, ya que los usuarios de la red no van a hablar bien ni a difundir algo en lo que no creen o algo que no les despierte ninguna emoción. "Lo que se debe lograr en una campaña es encontrar esa conexión entre lo que quiere la gente y lo que representa el candidato.
Un ejemplo de ello es Antanas Mockus, quien se ha conectado más efectivamente con la comunidad virtual que los otros candidatos, su mensaje, calificado por expertos y analistas como renovador, emotivo y llamativo, ha logrado cautivar a más de 500.000 seguidores en Facebook, lo que lo convierte en el sexto político con más "fanaticada" por este medio a nivel mundial, esto lo ha conseguido sin ser el candidato con las herramientas tecnológicas más avanzadas, ni con el equipo de internet más sofisticado, Lo ha conseguido debido a su mensaje, a la manera de comunicarlo, a su reputación y a la voluntad propia de expresión de sus seguidores, quienes aparentemente han sentido una conexión con él.
Juan Manuel Santos, por su parte, siendo consciente del fenómeno de las redes sociales en la política, recientemente replanteó su campaña e incorporó una estrategia que invita a acercarse al candidato con su lema "trabajo, trabajo y trabajo", a través de Facebook, Twitter, Hi Fi, You Tube, entre otros. En la semana del relanzamiento de su imagen, sus seguidores en Facebook se incrementaron en cerca de 20.000, llegando a más de 115.000.
Hay que tener presente que así como en el casa de Mockus rápidamente se expandió una epidemia viral a través de la red a su favor,
Las bondades que trae el escenario digital son evidentes y es indispensable estar en él, lograr comunicarse con los votantes y aprender de ellos a través de un diálogo es una oportunidad que no se puede perder.
